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Vida saludable en la mediana edad y sus beneficios en la tercera edad

Una nueva investigación publicada en la revista Journal of the American Heart Association, ofrece más evidencia de que las personas que hicieron ejercicio regularmente y consumieron una dieta saludable durante la mediana edad poseen un riesgo reducido de problemas de salud graves en la tercera edad.

«Los profesionales de la salud podrían utilizar estos resultados para promover y enfatizar todavía más entre sus pacientes los beneficios de una dieta saludable y de llevar un programa de ejercicio regular, a fin de evitar el desarrollo de numerosas condiciones de salud crónicas en el presente y en la vida posterior», destacó Vanessa Xanthakis, profesora asistente de medicina y bioestadística en la Sección de Medicina Preventiva y Epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y autora principal del estudio.

El trabajo analizó datos a largo plazo de casi 2,400 personas en un gran estudio de salud en curso en Estados Unidos, con el objetivo de determinar qué tan de cerca seguían las pautas dietéticas y de actividad física recomendadas por el gobierno. Las pautas de actividad física recomiendan, al menos, 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad física vigorosa por semana, como caminar o nadar.

Los adultos en el estudio fueron evaluados entre 2008 y 2011, cuando tenían una edad promedio de 47 años, y entre 2016 y 2019, cuando comenzaron a acercarse o alcanzaron la tercera edad.

Durante la mediana edad, el 28% de dichos adultos siguió las pautas de actividad física y dietética, mientras que el 47% solo siguió una de las pautas.

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Cumplir con las pautas de actividad física y alimentación en la mediana edad se asoció con una menor probabilidad de desarrollar el síndrome metabólico y otras afecciones de salud graves más adelante en la vida, halló el estudio.

«Cuanto más pronto realicen las personas estos cambios en su estilo de vida, mayor será la probabilidad de que disminuyan el riesgo de enfermedades cardiovasculares en los años siguientes», aseguró Xanthakis.

El síndrome metabólico es un conjunto de condiciones de salud, que incluyen exceso de grasa alrededor de la cintura, presión arterial alta, resistencia a la insulina, azúcar en sangre elevada y niveles anormales de colesterol o triglicéridos, que aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca, evento cerebrovascular y diabetes tipo 2.

El riesgo de síndrome metabólico fue 51% menor en quienes siguieron únicamente las recomendaciones de actividad física, 33% menor en quienes solo siguieron las pautas dietéticas y 65% ​​menor en quienes siguieron ambas pautas.

Cabe mencionar que todos los adultos en el estudio fueron caucásicos, por lo que los resultados no se pueden extrapolar a otros grupos raciales/étnicos, y se requieren más estudios que incluyan una variedad de personas de diferentes razas y etnias, finalizaron los investigadores.

 

VíaHealth Day News